Rusia 2018: sorpresas, diplomacia y Japón

Rusia 2018: sorpresas, diplomacia y Japón

Raul Tamayo

05 de Julio de 2018.

El mundial de futbol de Rusia no solamente se ha convertido en toda una revelación deportiva llena de sorpresas, ha causado una verdadera fascinación entre millones de personas que hoy en día los visitan o los siguen vía satélite, impactante desde su gente hasta su más profunda e intrigante historia que se abre al mundo en esta nueva etapa dentro de sus relaciones internacionales, sin perder de vista que una de las transformaciones más interesantes de la reunión deportiva es la irrupción de la política y la diplomacia en la misma.

Ante los ojos de millones de personas se están llevando a cabo dos reuniones paralelas, la autoridad que le da forma a la convocatoria institucional junto con la lucha en la cancha entre dos equipos en turno, y la otra que es parte del verdadero "Mundial de la Política" que se juega al interior de los salones y corredores fuera del campo, de esta manera Rusia intenta llegar a sus objetivos logrando tener su propia cumbre de países con duración de un mes.

El mundo está pasando por un momento crítico en la actualidad, concretamente en el Medio Oriente con el conflicto en Siria, como los agudos problemas entre dos bloques por el acuerdo nuclear con Irán, sin dejar atrás el máximo conflicto social de la época, la migración, por lo que es muy significativo ver al inicio del torneo en el palco de honor al presidente Putin con el príncipe Mohammad bin Salmán (MBS) de Arabia Saudita, la presencia le da a muchas naciones una muy clara señal de los alcances diplomáticos que tiene el poder llegar a ser anfitrión de un evento de tal naturaleza, es relevante reconocer como el Kremlin está aprovechando la situación para consolidar todas sus redes políticas entorno al evento, ejecutando una efectiva estrategia interna como externa que tiene a la competencia como eje de la misma.

Hasta el momento han estado presentes los presidentes de Bolivia, Panamá, Paraguay, Armenia, Palestina, Líbano, Ruanda, el Presidente de la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte, Kim Yong Nam, el presidente de Portugal, Marcel Rebel de Souza hasta el rey Felipe VI de España, con toda seguridad esta lista se incrementará conforme vaya avanzando el evento y dependiendo qué selecciones lleguen a las finales del mismo, como puede ser el caso de Theresa May del Reino Unido y Emmanuel Macron de Francia.

Pero lejos de todo el despliegue de líderes presentes que participan en la cita, en el plano político la organización puede complicarse, desde el inicio el Kremlin ha tenido que lidiar con asuntos muy delicados, primeramente su polémica designación como sede que contribuyó al presunto destape de corrupción al interior de la FIFA y que causó el posterior despido de su presidente, Joseph Blatter, después vendrían los cuestionamientos y sanciones entorno a los 12 estadios que formarían parte de la justa, para concluir con el reciente intento de "Boicot político" al mundial por parte del Reino Unido antes de la inauguración, directamente se culpaba al gobierno Ruso de ser causante del envenenamiento del doble agente Sergei Skripal (KGB-MI6) y su hija Yulia, ellos fueron atacados con el agente nervioso "Novichok" en la ciudad británica de Salisbury en el sur de Inglaterra, pero el gobierno ruso negó cualquier responsabilidad, lo que causaría la reacción inmediata del gobierno inglés y su firme intención de dar un golpe maestro al Kremlin, tal y como sucedió en 1980 cuando la URSS realizó los juegos olímpicos.

A pesar de todos los conflictos así como las sorpresas que un evento de estas dimensiones puede generar, sin lugar a dudas la mejor muestra de educación, infinito agradecimiento y alta diplomacia la ha dado el representativo de Japón en los últimos días, al ser derrotada en los últimos minutos por el seleccionado de Bélgica, se despidió del mundial de Rusia dejando una imagen nunca vista, al finalizar el encuentro entre ambos equipos y antes de salir, los fanáticos japoneses limpiaron el estadio, sus jugadores hicieron lo mismo en el vestidor dejándolo impecable, solo quedó una simple pero muy significativa nota que decía en ruso "Spasibo", en traducción "Gracias".

Con un acto de absoluta pulcritud y una sola palabra, tanto la selección de futbol de Japón como su afición, le muestran al mundo el significado digno de competir, con una manera muy simple dan su agradecimiento al pueblo ruso, abriendo puentes tanto para ellos en lo individual como para toda su gente con una profunda generosidad y humildad hacia sus semejantes, el país del sol naciente demuestra ser el campeón mundial de la alta educación y las relaciones internacionales.

"Udachi Rossiya, Arigato Nihon”

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